Living The Dream

viernes, 23 de agosto de 2013

Capítulo 14

Narra Melissa
Hago caso a mi despertador al cuarto timbrazo, me lavo la cara y me visto.
Luego me pongo dos trenzas y decido ir a ver si Blanca está despierta. Es nuestro cuarto día en Londres, y han pasado dos desde que vimos a los chicos. Blanca está muy delicada últimamente, y no soporta que hablemos de Perrie. Llamo a la puerta, y ella me abre, en pijama todavía.
-Buenos días-saludo.
-Buenos días Meli.
Sus ojos están rodeados se ojeras oscuras y grandes.
-¿No has dormido?
- A las cuatro... creo.
La interrogo con la mirada hasta que me lo dice:
-Estuve hablando con Zayn.
-Me alegro, ¿qué te dijo?
-¿Por qué me afecta tanto...?-pregunta con voz queda, haciendo caso omiso de mi pregunta. Cierro la puerta y me siento a su lado en la cama.
-Te gusta Zayn.
-¡Pues como todos! Son nuestros ídolos Meli... pero... ¿Por qué me molesta tanto ella? Antes no me molestaba así...
-Antes no conocías a Zayn.
-Pero... ¿qué hay de los otros? ¿Por qué no me voy con el resto? Total, sólo vamos a ser amigos. ¿Por qué no paro de pensar en Zayn y Perrie?-se le quiebra la voz.
Respiro hondo, tratando de averiguar lo que yo siento.
-¿Sientes lo mismo con Louis... por Eleanor?
-No, porque no los he visto juntos.
Entierra el rostro entre las manos.
-Eh, no llores. Piensa en los otros... olvídate de uno.
-No puedo, no está completo sin él.
-No tienes debilidad en el grupo ,¿verdad?
-Nunca tuve.
-Puede que sea eso... te... gustan por igual. Y te fijas en el que se aleja de tí...
-Pero yo lo quiero de amigo... aunque sea. No quiero dejarle aparte.
-Ah, nada de lo que te diga te va a ayudar,¿verdad?
-Ya sabes que no.
-Vamos a desayunar.

Elige la ropa y se la pone:

Luego le pongo un moño y bajamos. En las escaleras está Lucía.
-Hola.
-Buenos días.
Nos servimos tostadas y café en el buffet y desayunamos en silencio. Blanca mueve rápidamente el móvil en las manos.
-¿Qué le pasa? -me susurra Lucía.
- Problemas sentimentales.
Asiente, dejamos los platos y salimos de allí.
-¿Vamos al jardín?
No se opone ninguna de las dos, por lo que nos sentamos en el sofá-columpio.
-¡Melissa! ¡Blanca! -grita alguien de pronto. Me levanto a toda prisa para ver a Louis y a Zayn, que vienen hacia aquí. Voy a chillar cuando recuerdo que son amigos ahora.
Vienen con dos guardias, que les vigilan desde cierta distancia. De pronto oigo un grito, y dos chicas corren hacia ellos; fans.
-Vamos-les digo a mis amigas.
-¡Louis! Por favor... una foto... ¡Oh dios mío! -chilla una.
-¡Zayn...! ¿Es posible?-dice la otra.
Louis les firma y se hacen una foto rápida, y luego nos mira.
-Buenas-me abraza, y noto las miradas fulminantes sobre mí.
Entonces vuelven a chillar, ye separo de Louis para ver qué pasa. Están ante Blanca. Deben ser también sus fans.
-Dios, es nuestro día de suerte.
-¿Sabes cómo nos alegró oír lo que decías de One Direction?
-Necesitaba hacerlo. Llevo siendo Directioner desde el primer día de "The X Factor".
Gritan, dan las gracias y se van.
-Eso es nuevo-comenta Louis, abrazándola.
Sonríe, por fin tras dos días.
-Bueno... veníamos a daros una cosilla...-empieza Zayn.
-Cerrad los ojos.
-No... ¡Odio eso!-replico.
-Pues te quedas sin...
-Oh, venga, da igual.
Estallan en carcajadas, y nos vendan los ojos con unos pañuelos.
-¡Zayn! No lo encuentro.
-Te voy a... ¡Aquí!
Nos ponen algo en las manos.
-Contad hasta diez y mirad.
Oigo el ruido de un motor, cuento hasta diez en alto, y
abro los ojos.
-¿Qué...?
-Qué predecibles... Meli, son entradas-comenta Blanca, aunque la emoción vibra en su voz.
-¿Qué otra cosa podría ser?-ríe Lucía.
-Una declaración de amor a... Vale, no.
-¡Oh dios!
-¿Qué?
-Pista, sitio reservado.
-¡No!
-¡Si!
-¿Por qué nos lo dan?
-Ni idea... ¡Eh! ¿Dónde están? Miro a mi alrededor y me digo que soy tonta; el ruida del motor... era de su coche, se han ido.
-No están, condenados. Y yo quería darle un abrazo a Louis por esto.
-Tendré que llamarles...-dice Blanca, y saca el móvil. Al tercer timbrazo alguien contesta, y ella pone el modo altavoz.
-¿Blanca? -es Harry.
-¡ESTÚPIDOS, TONTOS, IMBÉCILES! -exclama Blanca de pronto. Lucía y yo nos miramos, interrogantes.
-¿Qué...?
-¡OH, OS QUIERO!
Otro intercambio de miradas.
-Espera... ¿de qué vas? ¿Somos imbéciles o no?-dice Harry, desconcertado.
-Sí, sois los imbéciles mas adorables del mundo. ¡No hacían falta las entradas!
-¿No os gusta?
-Es nuestro sueño, pero no las merecíamos... hay muchas fans que...
-Blanca, deja de pensar por un momento como el ídolo. Se por una vez fan, como ya fuiste una vez...
-Pero...
-Eres la fan que más lo merece.
-No... hay muchas...
-¡NO! SÉ UNA DIRECTIONER POR UN DÍA. ERES LA ÚNICA QUE LO MERECES.
-Harry- empiezo a decir, al ver la cara de mi amiga, que podría ser dolor, emoción o cualquier cosa.
-Melissa, no. Ella lo merece. Tiene que saberlo.
-Harry, os quiero-murmura Blanca, y cuelga.
El concierto es un día antes de que Blanca se vaya.

Narra Blanca

-¡No tengo ropa!-protesta María, en mi habitación del hotel.
-Tranquila, deja de chillar-bufa Meli.
-¡Pero es un día único!
-Ya iremos a comprar, ¿vale?-intervengo, cuando Noe y Clara aparecen por la puerta.
-Lucía, sal de la ducha, nos vamos de compras-le grito.
-¡Voy!
Diez minutos más tarde estamos en mi coche, con un guardaespaldas vigilando nuestra salida.
-¿Va a venir?-me susurra Clara, señalando al hombre, que está cruzado de brazos.
-Supongo. La fandom está muy revuelta tras mi discurso... y tras ver las fotos con los chicos. Y no sólo la mía.
-¿Las fotos?-inquiere Noe.
Le dedico una mueca burlona.
-A los paparazzis no siempre se les ve, o nota, pero casi siempre están ahí.
-Ah, ahora nosotras estamos en las garras de la fama-comenta Clara, con voz teatral.
-Si... y no es nada divertido-afirmo yo.
El coche se pone en marcha, con el ruido del motor apenas audible.
Nos dejan ante un Bershka, y nos bajamos a toda prisa. Entramos y estamos pensando un rato...



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Holaa!:D Si podéis dejarme algún comentario... crítica... lo que sea, os lo agradecería. Me gustaría saber qué os parece la novela!Si queréis que os avise de cuando subo capítulo, pedírmelo por twitter! @1D_Best_Idols doy follow back a todos!Si no podéir por twitter, os recomiendo que miréis una vez por semana, por ejemplo, los lunes o domingos, ya que no llevo número de capítulos por día!Gracias por leer!Os quiero:33
Blanca xx

martes, 20 de agosto de 2013

Capítulo 13

Narra Blanca
El tono de mensaje de mi móvil suena por décima vez, y por fin me decido a mirarlo. Hay un mensaje de Harry:
Hola, hemos pensado con los chicos que como ambos tenemos día libre podríamos vernos-, apuesto lo que sea a que tus amigas nos quieren conocer”.
¿Será posible? ¿Mis ídolos me piden que si quedamos? Esto significa que les veré más a menudo, seguramente, y por lo tanto tengo que acostumbrarme a la idea... A ver cómo se lo digo al resto.

Claro, a todas nos encantaría, pero... ¿a dónde iríamos?”-le respondo, y decido elegir la ropa:

Cojo mi bolso de cuero con flecos y meto lo importante, para ser más rápida a la hora de salir. Me pongo una trenza y entonces recuerdo que Melissa tenía que dormir conmigo, pero que no está, y tampoco sus cosas. Salgo al pasillo del hotel a buscarla, pero como no la encuentro me rindo y bajo al comedor a desayunar. Allí está Lucía, que me saluda.
-¿Has visto a Meli?-le pregunto, pero ella niega con la cabeza.
-No te preocupes.
-Sus cosas no están en mi cuarto...
-¡Blanca!-me giro y es Melissa, que corre hacia nosotras- Me han cambiado de habitación.
-¡Eh! Y yo ya preocupada...
-Soy mayorcita, cielo-replica ella.
-Bueno, vamos a comer, que tengo hambre.
Elijo un par de tostadas y mantequilla del buffet y un capuchino, y nos sentamos en nuestra mesa.
-Harry me ha mandado un mensaje-digo.
-¡Harry! ¿Harry Styles?
-Sí, él, ya sabes, les conocí...
-Claro que lo sé. ¿Que te dijo?
-Que podríamos vernos...
-¿En serio? ¿Nos controlaremos?
-A eso iba... creo que les vamos a ver más veces, habrá que acostumbrarse.
-Haremos ese esfuerzo.
-¡Wow! Le dijiste que sí, ¿no?-interviene Lucía, alucinada.
Asiento, y entonces me llega otro mensaje:
Para no estar agobiados por los guardias, podríamos montar una parrillada y bañarnos en mi casa”.
-¡Oh dios!-se me escapa mientras les enseño el mensaje a mis amigas. Ellas se miran, con la emoción pintada en sus rostros.
Le respondo:
¡Genial!Muchas gracias, la verdad, los guardias son un incordio, ¿nos buscas?”.
En un par de minutos me llega la respuesta; Harry nos recogería sobre las doce y media en coche. Son las once, por lo que avisamos rápidamente por teléfono al resto; a todas les emociona tanto el plan que casi consiguen romperme el tímpano. A las doce todas estamos en mi habitación del hotel.
-¿Qué peinado me pongo?-dice María.
-¡Cualquiera, estás guapa de todos modos!-le responde Noelia.
-¡No! Ah, maldito pelo...
-Trae, yo te ayudo-se ofrece Melissa, y empieza a cepillar el pelo de María. Todas cogemos nuestros bikinis y toallas, y nos ponemos crema solar.
-¿Así bien?-le pregunta Meli a María al terminar con su pelo; le ha puesto una trenza de espiga. Ella se mira un rato en el espejo y asiente, todas suspiramos, cuando llega un hombre a avisarnos de que los chicos esperan abajo.
-¡Hey! ¿Qué tal?-dice Niall, y todas estamos a punto de chillar, aunque nos retenemos. Yo, que ya hablé con ellos, y estoy un poco más acostumbrada, respondo:
-Muy bien, ahora que habéis venido. Hace un tiempo no pensé que esto fuera posible.
-Pero ahora sí, montad-sonríe Harry.
-Este coche tiene siete plazas y somos once...-objeta Noelia. Tiene razón.
-Ah, bueno, podemos cogeros-dice Louis.
-¿Por cierto... cómo os llamáis?
Las presento, y ellos sonríen.
-Bueno, Noelia puede ir encima de Liam, yo cojo a Clara, Melissa encima de Louis...-dice Niall- y María, Zayn y Blanca solos.
Zayn abre los asientos del maletero y nos metemos; María se sienta en medio en los asientos que tenemos alante, Louis con Meli encima de copiloto, y Liam con Noe y Niall con Clara a ambos lados de María. Puedo notar la emoción de todas al tenerlos tan cerca.
-¿Cómo es posible todo esto?-le susurro a Zayn.
-Cosas de la vida. Los sueños se cumple, ¿no?
-Eso dijísteis siempre, por eso seguí con mi empeño de ser cantante...
-Y ahora lo eres, y una con mucho talento-sonríe, y me ruborizo.
-Yo no creo eso...
-Pero es verdad.
Mira por la ventana, y yo me quedo embobada mirando sus rasgos; su nariz afilada, sus ojos perfilados, su barba de un par de días...
-Zayn.
-Dime.
-Gracias, por contactar, por no ignorarnos...
-¿Cómo os íbamos a ignorar? No se conocen fans como tú cada día, ¿te cuesta mucho mantenerte tranquila?-dice él.
-La verdad... sí, pero lo hago por vosotros.
Él vuelve a sonreír y me abraza; noto como cada fibra de mi ser se estremece ante su contacto. Me pregunto si él sabrá cómo me gusta, y cómo los quiero a todos.
Llegamos a nuestro destino: una casa blanca y moderna con una azotea en la tercera planta. Hay un jardín con hierba bien cortada, flores, una piscina enorme y una parilla. También hay tumbonas alrededor de la piscina, sombrillas y un par de mesas.
-Preciosa, la casa-dice Clara, feliz, cuando todos ya están fuera. Zayn me ayuda a salir y luego sale él.
-¿Qué queréis hacer primero?-pregunta Harry, tras aparcar el coche en el garaje.
-¡A la piscina!-exclaman María, Meli y Noe a la vez, luego se tapan la boca, ante lo que Niall ríe.
-¿De cabeza?-pregunta Louis.
-No, de culo-replica Liam. Sonreímos. La verdad pensé que podría ser tan relajado estar con mís ídolos.
Entramos en el jardín, y Harry saca las llaves de la casa. Entonces, cuando estoy cerca del borde de la piscina, siento como alguien me empuja, y al caer lo agarro, haciendo que los dos caigamos al agua. Es Zayn, que me salpica.
-¡Tenias que caer tú!-dice.
-Atacar por la espalda es de cobardes-replico, con el corazón latiéndome a mil por hora; esto sólo lo imaginé en mis sueños más locos. No pensé que bromearía de esta forma con Zayn.
Él me hace una ahogadilla, y se la devuelvo.
-¡Eh, que todavía no íbamos a la piscina!-grita Louis.
-Déjales, son felices así, juntos en el agua-le dice Melissa, y siento cómo los colores me suben.
-Ahora me sacas del agua-le digo a Zayn, intentado olvidar el comentario de mi amiga.
-Claro, ¿a caballito?
-No, como a una dama-me burlo, pero él me toma en serio, y me coge en brazos. Entonces recuerdo su miedo al agua, ¿debería yo ayudarle a él? Me siento fatal de pronto.
-Zayn...
Resbala, y vuelvo a caer sobre el agua. Es cuando me doy cuenta de lo tenso que está.
-¿Estás bien? Zayn...
En un acto reflejo, le cojo de la mano con calidez, me acerco a él, y caminamos fuera del agua. Alzo la mano, con las lágrimas en los ojos. Vaya Directioner soy, que olvido el miedo de mi ídolo.
Le quito la chaqueta, mojada ahora, y nos metemos en la casa, tras el resto. Zayn sube con Harry, y yo me acerco a Clara, mordiéndome el labio inferior.
-¿Qué te pasa?-me pregunta, preocupada.
-Zayn...
-¿Qué pasa con él?
-Me olvidé, de su miedo al agua... y le hice caer, además de decirle que me llevara...
-Oh, fue un despiste, nada más, estoy segura de que no pasa nada.
-Pero él... bueno, cargó conmigo, estuvo sonriente en el agua, aunque no llegaba al fondo, a pesar de todo. Soy estúpida, ¿sabes?
-No, no...
El timbre suena, y Louis va a abrir, justo cuando Zayn baja, con ropa seca. Se lanza hacia el recién llegado, y entonces me fijo mejor; es Perrie Edwards, su novia, ahora recuerdo que tiene novia... <<Bien, Blanca>> me digo. Y siento rabia hacia ella, comprendo que por un momento pensé que le gustaba a Zayn.
-¿Quiénes son estos?-pregunta Perrie.
-Ah, amigos de Blanca, la cantante. La conocimos tras el concierto, y al resto también. Son nuestras fans, ¿sabes?-responde Zayn.
-Oh, que bien, estarán contentas.
<<Más si te fueras...>> pienso, automáticamente.
-Yo soy María, y ellas son Noelia, Melissa, Lucía y Clara.
-Encantada, bueno, a mí ya me conocéis.
-Por supuesto.
-Íbamos a bañarnos, ¿te apuntas?-le pregunta Niall. Ella asiente. Nos cambiamos en los dos baños de la casa, y salimos al jardín.
-¿Quien llega primero al agua?-chilla Louis, y sale corriendo, pero Harry lo detiene a medio camino, y ambos caen al suelo. Melissa y Clara, que parecen haberse recuperado del shock, se ríen, y se tiran al agua, seguidas de María, Liam y Lucía.
Inconscientemente, echo un vistazo a Zayn y Perrie, que hablan en una esquina, y la rabia me inunda otra vez. Entonces alguien me toca el hombro: Niall.
-¿No te gusta el plan?-me pregunta, sentándose a mi lado, al borde de mi tumbona. Me apetece decirle que el plan no podría ser mejor, pero que me gustan ellos, y me duele ver a Perrie con Zayn. Esa era otra de las cosas que olvidé al empezar a cantar. Pero no puedo decírselo; quedaría estúpido.
-Sí... sólo que-vuelvo a mirar de reojo a Zayn.
-¿Con Zayn? Ya sabes que a él no le gusta mucho el agua...
-¡No! No quiero estar con Zayn, él ya tiene buena compañía...
-¿Me acompañas a preparar las salchichas?
-Claro-sonrío, y le sigo a dentro de la casa, de donde cogemos las salchichas y lo otro que vamos a preparar.
Hacer la comida me distrae de mis pensamientos, pero cuando Niall me dice que avise a Zayn y a Perrie para comer, vuelven.
-Zayn... a comer... y tú también-le digo, algo brusca.
-¿Has cocinado con Niall?-me pregunta Zayn, en tono cariñoso. Yo lo aparto.
-Sí, mientras tú hacías el vago-replico, alejándome.
Me tomo una salchicha bastante grande un un trozo de maíz, además de algunas castañas, y voy a sentarme apartada de los demás.
-¿Qué te pasa con Zayn?-me pregunta Melissa, sentándose junto a mí- Al principio os llevábais bien, hoy quiero decir, y ahora le apartas... te he visto. Es tu ídolo, ¿estás tonta?
Meli tiene razón, lo sé, pero me había hecho ilusiones... debería olvidarme de él, pasarlo bien, pero simplemente no puedo. Si me pesaba verlo con Perrie cuando no le conocía, ahora me pesa mucho más.
-¿Es por Perrie?-inquiere, y aparto la mirada, pero no puedo esconderle lo evidente a una de mis mejores amigas- Blanca, no puedes hacerle esto, sólo por Perrie, pensé siempre que ella no te molestaría...
-Meli, por favor, déjame.
Se aleja, y la veo reír con Louis, antes de que se tiren al agua. Harry se me acerca, y me tiende una mano.
-¿Te vienes?-pregunta. Miro sus ojos verdes, por primera vez me miran a mí, sólo, no los veo ahora en una foto, o en una pantalla; son reales, y me sonríen. Me levanto.
-Me siento un poco fuera de lugar, aquí...
-Pues no debes-replica él-. Ahora puedes ser amiga de tus ídolos, ¿o no?
-Gracias-sonrío, abrazándole; él me devuelve el abrazo. Es cálido, siento su olor, su corazón palpitando dentro de él, y me siento bien.
-¡Harry!-grita Clara- ¡Al agua! ¡Los dos!
Harry me tira al agua, a la vez que salta él, y Clara nos agarra las piernas.
-¡Suelta! ¡Suelta bicho!-grito, riendo, y Harry le hace cosquillas. Finalmente nos deja libres, y Harry se abalanza sobre ella. Nado hasta donde están María y Liam. Él le está enseñando a hacer la doble voltereta en el agua, y ambos parecen muy felices. Noe y Melissa están con Louis, y Niall sigue comiendo; decido divertirme un poco a su costa.
Buceo hasta quedar delante suyo, y le escupo un chorro de agua en la cara, lo que hace que tire la comida al plato, sobresaltado. Oigo la risa de Noe, que lo ha visto.
-¡Maldita...! ¡Mi comida!-protesta. Entonces Noe recoge los trozos de comida que flotan en el agua del plato.

Narra Noelia

Finalmente, me canso de correr, y Niall se choca conmigo, haciendo que los dos caigamos. Nunca había estado tan cerca de él, ni lo había creído posible; Niall siempre fue mi debilidad del grupo, y ahora siento su corazón latir junto a mí, y su aliento me llega a la cara. Huele a carne.
Nos miramos a los ojos, y veo de verdad cómo son; perfectos, tan bonitos... tan indescriptibles, mil veces más preciosos que en las fotos.
El resto de la tarde jugamos al escondite y al pilla pilla en el agua y por toda la casa, y acabamos empapando todo.
-¡Mirad cómo lo habéis dejado!-protesta Harry.
-Venga, te ayudamos a recoger-se ríe Louis.
-Pues venga, moveos.
Empezamos a recoger la casa; Niall y yo barremos, María y Clara secan el suelo, Harry, Zayn y Perrie limpian las mesas y los muebles, Liam y Lucía ordenan el jardín, y Blanca, Louis y Melissa pasan la fregona. Cuando acabamos estamos tan agotados que nos desplomamos en la hierba del jardín.
*Fin de la Narración *
-¿Qué tal lo habéis pasado?-pregunta Niall, mirando a Noe.
-Ha sido perfecto-respondemos todos.
-Zayn y yo nos vamos de paseo-anuncia Perrie.
-¿Nos veremos otro día, no?-pregunta Melissa.
-¿Lo dudas?-responde Louis, abrazándola.
-Bueno, muchas gracias a todas por venir-dice Zayn, dando dos besos a María, Noelia, Melissa, Clara y Lucía. Luego se despide de los chicos y se me acerca.
-¿Sabes? Fue divertido tirarnos al agua tu y yo, solos, ¿no crees?-me dice, y me abraza. Olvido a Perrie por un instante, y le abrazo fuerte, muy fuerte, apoyando la barbilla en su hombro.
-¿Le vas a soltar algún día?-bromea Louis, y me separo de él, ruborizada.
-No me importó. Que me tiraras al agua, quiero decir, pero gracias por preocuparte-sigue. Me da dos besos y se aleja, junto a su novia. La imagen ya me duele, pero sus comentarios tapan todo lo malo. Nos despedimos del resto y nos montamos en el coche con Harry Miro hacia el lugar por dónde Zayn se ha ido, y lo que veo devuelve el dolor: Zayn abraza a Perrie, al cubre con su chaqueta, la besa en la frente, y va bajando, hasta que los labios de ambos se funden en un beso intenso, y que no dudo que ambos disfrutarán.
<<Blanca, eres tonta, no te tortures, nunca llegarás a lo mismo con él, a nada. Nada>>. Se me empañan y aparto la mirada. En casa me voy a la cama sin lavarme los diente y con la ropa puesta. Intento pensar en los momentos buenos del día, pero a mi mente vuelve la imagen de Zayn susurrándome cariñosamente, y luego la del beso con Perrie.

<<Juega conmigo>> pienso, dolida, antes de dormirme.

Capítulo 10

Narra Blanca

Sigo con un par de canciones más. Luego llega el turno de cantar "We are never ever getting back together" de Taylor Swift, con Lucía.
-Increíble Público-digo, mientras busco las palabras adecuadas para presentar a mi telonera-. Debéis saber que hoy no apareceré todo el rato sola-hago una pausa, dejando que el rugido de asombro se desvanezca-. Tengo la alegría de presentaros a mi telonera y amiga, Lucía.
Ella sale por una esquina, tímida. Me acerco y la cojo de la mano, siseando que sonría. Alzo nuestras manos.
-¡Estoy segura de que la queréis mucho. Y si no, os obligo a quererla!
Hay risas, chillidos y vítores. Le indico a Lucía que diga algo.
-Siempre soñé con este momento. Siempre supe que solo llegaría a telonera- hay murmullos-. Pero, sinceramente, esto es mejor de lo que esperaba. Gracias a Blanca y a sus increíbles fans.
El público chilla de nuevo.
Lucia sale tras dos canciones, y yo termino después de cantar algún tema más, cantando "Peace on the world". La gente chilla como nunca cuando termino, alzan sus manos, ne gritan que me quede. Odio estos momentos. Me inclino hacia las fans de la primera fila, dándoles la mano, hasta que los guardias nos separan.
-Muchísimas gracias, este concierto y vuestro apoyo es el que me ha dado la fuerza para seguir-grito. Entonces se elevan un par de pancartas fosforescente, en los que pone: <<Gracias, Blanca, te debemos todo>>. Tras un rato, todo el estadio está lleno de ellas, y las lágrimas salen de mis ojos. Las cámaras lo captan.

Todos ven que el gesto me ha emocionado. Quiero decir algo, pero no se el qué. Pido una pancarta a un chico de primera fila y la levanto. Los focos la iluminan. Saco mi móvil y hago una foto al estadio, de manera que se me ve. Saco un bolígrafo y escribo un agradecimiento al chico, y a todos, aunque sólo lo lea él. Se la tiro, doy las gracias otra vez, y la plataforma me traga.
Alguien me abraza. Es Melissa.
-¡Wow! Jo, has estado increíble. En serio.
-No. Ellos son increíbles. ¿Lo has visto?
-¿Las pancartas?  Sí, y créeme, lo hacen porque te lo mereces.
-Lo que tú digas. Pasado mañana volamos.
-Clara viene.
-¿Qué?
-Me lo ha dicho. Coge un avión a Londres.
-¿Por lo de la Uni?
-Sí, pero ella viajará a donde vayamos. Para eso era el concurso.
-¡Ah! Ya sé-me río.
-Vamos a celebrar tu éxito.
La miro, burlona, pero en media hora estamos entrando en la discoteca Vip más cercana.
Las dos nos hemos cambiado la ropa, y pensamos aprovechar la noche.
Estamos en la barra, yo pido una sidra, y Meli un cóctel.
Cuando caminamos hacia la pista de baile, suena un pitido estridente. La gente se alborota y empuja, tirándonos al suelo.
-¿Qué...?-susurra mi amiga.
Quiero responder que no sé, pero entonces veo el humo. Sale de la pista elevada, y las sirenas aumentan de volumen. Meli sigue mi mirada y reacciona. Me agarra el brazo y se abre paso entre la multitud, que no se a dado cuenta del humo, no todos.
Nos chocamos, no ponen orden, nadie sabe cómo actuar. Veo una farola y entra aire.
Pero en ese momento tropiezo con algo y me doy de bruces contra el suelo, sintiendo cómo se cuela humo en mis pulmones... Luego, todo es negro.

Capítulo 8


Narra Blanca
Es George; al parecer voy a tener una telonera o algo por el estilo en mi tour. Ya han firmado contrato, y sin pedirme permiso, lo que me molesta.
-¿No deberíais preguntarme algo alguna vez?-le suelto.
-La conocerás mañana, en el estudio, y ahora, tengo que irme. Adiós-dice, ignorándome.
Cuelgo bruscamente, y me siento allí mismo, en un banco. Aparecen dos chicas, algo tímidas. Fans, y más fans. Parece que yo lo único que hago es firmar autógrafos...
Me esfuerzo por intentar ser amable, pero no lo consigo; estoy tensa, les firmo, les digo que si quieren una foto, y luego aparto la cara. Ellas se van, algo decepcionadas. Me siento mal, ellas no tienen la culpa, pero cuando estoy enfadada puedo dañar, y mucho. Para mí es sólo un momento más, todos los fans... Son más o menos iguales. Mientras que para ellas es el momento más especial de sus vidas... Lo sé bien, porque yo he sido, y soy fan. Me levanto, con remordimientos, y las alcanzo.
-¿Os apetece una bebida?
Me miran, estupefactas, pero no espero que reaccionen de otra forma. Voy al puesto de comida que hay en la zona de las tumbonas, y les traigo una Fanta a cada una. Dudan, pero las aceptan, finalmente. Las guío hasta una mesita con sombrilla, un poco aparte, y, cuando se han calmado, intento entablar una conversación más o menos coherente.
-¿Por qué os gustan mis canciones?
-Bueno...-dice una, pero se queda en blanco. Es algo muy difícil de explicar, la verdad.
-Tienen algo... Algo que me llega al corazón... Me hace soñar...
Sonrío, conozco esa sensación.
Hay un incómodo silencio.
-¿Cómo te inspiraste para escribir “Peace on the world”?-me pregunta una entonces, en un susurro.
La miro, seria.
-He leído muchos libros que te hacen ver este mundo de un punto de vista exterior...-dudo un poco, antes de decir, en voz baja:- He abierto los ojos, y he asumido cómo es nuestro mundo. Es justo como dice la canción. Traicionero, sucio, hostil. Y es culpa de los humanos. Nosotros somos así, y estamos destruyendo todo.
Me miran, y creo ver comprensión es sus ojos... Me siento débil de pronto, recordando en qué sitio vivo, y tengo que morderme el labio para no llorar. Es duro, odiar tu mundo, odiar tu raza... Porque a veces deseo no ser humana. Somos destructores... Sacudo la cabeza, y esbozo una sonrisa falsa, para volver con mis amigos.
No hablo más en el resto de la tarde. Sólo lo justo, y me respetan. Tengo que tener beunas razones para estar sin hablar.
En la puerta de mi edificio me despido de mis amigas, y me meto directamente en la cama, donde no aguanto más, y rompo a llorar, hasta que el sueño me vence.

Me despierto temprano, y recuerdo que en seguida vendrán a buscarme para ir al estudio. Me ducho, y mientras se me seca el pelo, desayuno tostadas con aceite, y leche.
Luego voy a mi cuarto y elijo la ropa:
A penas han pasado veinte minutos cuando llaman a la puerta. Me trenzo rápidamente el pelo, y bajo. Allí está mi coche. Alcanzo el bolso de cuero al vuelo, y subo. En otros veinte minutos estoy sentada en el sofá del estudio, esperando.
Entonces entra mi manager, con una chica. Diría que tiene mi edad. Es rubia, pero no tanto como yo, delgada y alta, y sus ojos son marrones. Me sonríe, y yo le devuelvo la sonrisa.
-Esta es Lucía, tu telonera. Además, cantará contigo siempre que se lo permitamos. Y sólo bajo tu permiso-me dirige una mirada significativa, y capto la indirecta.
-Hola-le digo, aclarándome la garganta-. ¿Conoces mi música?
-Claro que la conozco. Y me encanta, en serio.
Parece que va a añadir algo más, pero se calla. Vuelvo a sonreír.
-Deberíais practicar un poco.
-¿Sin conocernos?
-Blanca tiene razón. No estaríamos cómodas-me apoya.
-George, salimos una hora, y volvemos. Para conocernos un poco.
Él no está muy convencido, pero insisto, hasta que nos da permiso.
Salimos del edificio, y nos dirigimos a una plaza cercana. Me cuenta que tiene diecisiete años. Un poco menor que yo, y que siempre quiso trabajar con algún cantante, porque no se atrevía a cantar sola. Luego sale el tema de mis ídolos, no se cómo. Y resulta que ella también es Directioner. Empezamos a hablar de ellos, y pongo “Best song ever”. Me emociono un par de veces, pero consigo controlarme. Cuando volvemos al estudio, ya nos llevamos de maravilla, y me alegro de verdad de que hayan decidido elegirme telonera Trabajamos con las canciones que voy a interpretar durante el tour, y se sabe todas. No canta nada mal. Ella cantará entes de que yo salga un par de canciones de otros cantantes, como Taylor Swift, y luego cantará un poco conmigo. Claro que le doy permiso, me cae muy bien.
Al terminar, la invito a mi casa, y allí hablamos un poco de todo, y nos reímos mucho. Saco una vieja paloma de juguete que tengo, y hacemos como si fuera Kevin. A las ocho salimos a pasear a Nera, con los guardias escoltándonos. Me voy a la cama, sonriente, y con la mente puesta en mi tour. No puedo evitar pensar que todo esto es una locura... Por no hablar del hecho de que a lo mejor conozca a mis ídolos. Pero no puedo comportarme como un infantil y una fan loca. Soy cantante. Actuaré normal.
<<No podrás>> me dice una pícara voz interior.

Narra Clara
Sigo sin saber por qué llamaron a Blanca, en la piscina, anteayer. Sólo sé que hoy anuncian los resultados. No me voy a separar del teléfono. Suena una vez, y me abalanzo sobre él, pero resulta ser el de la compañía, al que hablo especialmente mal, irritada. Luego es Melissa, diciendo que se viene a mi casa. No me opongo. Vuelvo a estar sola, y así controlaré mejor los nervios.
Pongo bajito “Stay, stay, stay” de Taylor Swift, y el timbre suena media hora más tarde. Es mi amiga. La estoy saludando, cuando el teléfono vuelve a sonar. Me mira, animándome a coger. Y sí, son los del concurso.
Pego un chillido que se oye por todo el vecindario, cuando la mujer me dice que he quedado primera. Empiezo a bailar, y sacudo a Meli de todas las formas posibles.
-¡Weeeee!-chillo, aunque no tiene sentido.-¡He ganado, he ganado!
-Llamemos al resto, ya.
-Sí, y quedamos. Quiero saber para qué fue la llamada de la piscina.
Tarda un rato en entender de que hablo, y, una por una, llamamos a las tres. Quedamos en casa de Blanca, ya que así nos libraremos de los guardias. Pedimos unas pizzas para celebrarlo, y Blanca canta sus canciones, alguna de Taylor, de Ed Sheeran y One Direction. También toca la guitarra, y Meli se anima a unirse a su canto. Las demás bailamos y hacemos tonterías.
-Bueno, Blanca. ¿Para qué era la llamada?-le suelto, cuando estamos sentadas en su cómodo sofá.
-¿La de la piscina? Tengo telonera.
-¿A sí?-preguntamos.
-Sí, y es muy maja, se llama Lucía.
-Nos la presentas, ¿a que sí?-sonríe María, y Blanca asiente, riendo.
-Pero hoy no, tengo que organizar, así que os tendréis que ir en seguida.
-Una cosa más. ¿Conoceremos a One Direction?
-Eso es justo de lo que tengo que hablar con el equipo.
-Pues luego no te pongas misteriosa-me advierte Noe.
-Ni hagas bromas de mal gusto-añade Clara.
-Sí, sí... venga, largo ya.
-¿Nos estás echando?-insinúa Meli.
Ella pone los ojos en blanco.
-¿O vas a quedar con Teo?
-¡María, ya, en serio, no sabéis lo que es ser cantante! Y tú ahora eres igual de mala que la prensa, cuando un famoso tiene novio o novia.
La interpelada baja la cabeza, y se disculpa. Blanca cierra la puerta, y nosotras nos vamos, cada una a su casa.
Me meto en la cama, tras cenar viendo “Grease”. Me recuerda a mis ídolos.
<<Iré con Blanca, iré con ella>>.
Me despierta mi móvil a medianoche, y me sobresalto, cayéndome al suelo. Es Blanca.
-¿Sí...?-murmuro aturdida.
-¿Qué, no quieres saber nada de...?
Entonces las piezas encajan. Mi amiga no me llamaría por cualquier cosa; tiene que ser lo de One Direction.
-¡Cuenta ya!
Los segundos que tarda en responder son eternos. Parece que le cuesta hablar, y se me cae el alma a los pies... ¿N cumpliremos nuestro sueño? O, bueno, ¿no lo cumplirá ella? No es justo, no es justo, me digo... Las lágrimas que corren por mis mejillas se paran cuando obtengo la respuesta.


lunes, 12 de agosto de 2013

Capítulo 12


Narra Blanca

Y Carla entra, con una extraña expresión en el rosto. Me pregunto a qué vendrá.

-Ya han llegado los... eh, autoinvitados.
Arqueo las cejas, y mis amigas estallan en carcajadas. Yo sólo sonrío.
Deja la puerta abierta al irse y oigo pisadas que se acercan, además de risas y voces que me resultan familiares. Los segundos que tardan en asomarse los visitantes me parecen eternos.
Es confuso. Mis amigas pegan grititos cuando entra un rubio que conozco perfectamente.
Niall.
El estómago me da un vuelco, el corazón me late, amenazando con salirme por la garganta, las piernas me tiemblan, siento mil cosas a la vez.
Las imágenes de esos cinco chicos que ahora están ante mí me giran en la cabeza. Su audición, ellos en las escaleras, su primer Photoshop, en los videoclips, conciertos...
Justo cuando voy a caerme recuerdo que me prometí que si les conocía como mucho lloraría. No debo gritar, porque sé perfectamente cómo molesta, y no me desmayaré, porque perdería el momento en el que se cumple mi sueño. Me despejo. Retengo las lágrimas.
Los cinco me miran. Los ojos increíbles de Niall, los azules de Louis, los verdes de Harry y los marrones de Zayn y Liam. Y creo distinguir en ellos... ¿Emoción? , ¿Agradecimiento?, ¿Cariño?
Me pierdo el los ojos de Harry, hasta que la voz de Liam me despierta.
-Gracias
Parpadeo, anonada. ¿Gracias por qué? No he hecho nada.
Entonces Carla indica a mis amigas que se tienen que ir, y estas obedecen, todavía anonadas.
Zayn capta mi incertidumbre y dice, riendo:
-Por la canción. Y tu actuación ahí fuera.
Asimilo lo que ha dicho.
... y el mundo se balancea. Han estado en mi concierto. ¿Es posible?
-¿Por qué estáis aquí?-consigo articular.
Harry me dedica una de sus preciosas sonrisas.
-¿Podrás escucharnos sin desmayarte?-dice.
Asiento, apretando los dientes. Niall coje una silla y se sienta a mi izquierda. Empiezo a temblar como una hoja de otoño. Liam apoya su mano en mi hombro.
-Un día escuchamos que una joven, tú, con mucho talento había salido a la luz. Componía y tocaba la guitarra, le habían pedido que actuara en locales. Nos llamó la atención, y escuchamos "Fan Love", tu primera canción en el mercado de la música. Nos gusto mucho, y la letra dejó huella en nosotros. Tu voz es muy bonita, lo fue desde el principio. Nunca pensamos que podría ser para nosotros-dice Niall, y a cada palabra mi corazón se acelera. Estuvimos algo atentos a tus progresos, y nos alegramos por tí. Luego, al ver que te iba bien, te dejamos un poco a parte. Hasta tu actuación en Dublín. Ví en las noticias las congregaciones de los fans ante el estadio, y yo mismo los ví a todos, ya que estaba hace un par de días allí. Salió un pedazo de tu actuación, y la ví, notando que habías madurado, que tu voz salía con más soltura, y que estabas más relajada. Nos recordaste a nosotros. Supongo que te has dado cuenta del cambio. Antes nos costaba cantar mucho tiempo seguido.
-Al enterarnos de darías un concierto aquí, nos conseguimos hacer con unas entradas, a pesar de que estaban agotadas. Y nos gusto mucho. Nos sorprendió saber que eres fan, y que esa canción era para nosotros... es un regalo, la verdad-añade Liam.
Me he quedado rígida como una piedra. Tras un rato así, Niall me abraza, en ademán tranquilizador. Las lágrimas vencen la batalla en mis ojos. Zayn las ve.
-¿Y esa preciosa sonrisa del concierto?-comenta, alzándome la barbilla, que tengo apoyada en el hombro de Niall.
Y sonrío, con lágrimas, pero es la sonrisa más sincera que he esbozado nunca. Zayn me devuelve la sonrisa, satisfecho.
-Nos tenemos que ir...-murmura Harry, y creo notar una leve decepción en su voz.
Me abrazan, y mis músculos tensos se ablandan un tanto.
El ultimo en salir es Zayn. Entonces me acuerdo de algo, y le llamo, para retenerle. Se vuelve en la puerta, y me acerco, temblando ligeramente.
-¿Sí, sonrisa bonita?
Me suben los colores.
-Oye, tengo algo para vosotros... lo hice hace un par de años, es... bueno, una carta-le digo, sacando la cartulina decorada en forma de corazón. Y tiene la letra de la canción, "Fan love", quise deciros así que había compuesto una para vosotros, pero sucedió un poco diferente.
-Vaya, muchas gracias, en serio.
-Ah, y, Zayn. Gracias por tener el detalle de venir, significa tanto...
Me vuelve a alzar la barbilla y me besa ligeramente en la frente, hacienda que cada fibra de mi ser se estremezca violentamente.
-Espero volver a verte.
Se despide con una mano, y me dejo caer sobre el asiento, confusa.
Me viene a buscar George, un poco desconcertado, seguramente por el discurso del concierto, y me llevan al hotel, donde me encuentro a mis amigas.
-¿Qué te han dicho, Blanca?-chilla Clara.
Voy a decir algo cuando Meli se adelanta.
-Chicas, que ha cumplido su sueño, dejadla un poco, ¿no?
-No, da igual, siento como que les volveré a ver y tengo que acostumbrarme a la idea...
-Pues cuenta, venga.
Subimos a mi cuarto, y empiezo a contarles todo tan bien como puedo. Lucía está presente también, y los ojos de todas brillan con incredulidad, emoción y nerviosismo.
-¡Estuvieron en tu concierto! Puede que en primeras filas, y yo no lo sabía, los podríamos haber visto-exclama Noe, algo frustrada. Meli la acalla con una patada en la espinilla.
Luego llega la parte de la despedida de Zayn. Ellas tienen los ojos como platos, y lanzan gritos ahogados.
-Dios, mío, nena, pero cómo tienes tanta suerte-murmura Clara.
-Me alegro tanto por tí...-dice Lucía- Te lo merecías, la verdad.
-Me pregunto cómo conseguirían las entradas. ¿En la reventa? Sería precioso que decidieran comprar en la reventa a pesar de que las ponen a precios de timo-inquiere Melissa.
-No lo sé, pero de todas formas ha sido precioso, no, perfecto.
-Apuesto que tienes el Twitter petado-ríe Clara, y estoy de acuerdo. Decido abrirlo.
Allí están, los millones de tweets comentando el discurso, Directioners diciendo que me quieren como a una Hermana... Eso me conmueve, y contesto a algunas, usando el hastag: #orgullosadeserunahermanamás. Hay un trending topic que dice: #BlancaWitheesnuestrahermana.
También lo uso, y entonces lo veo: el mensaje directo de Niall. Lo abro, y los corazones de mis amigas palpitan tan rápido como el mío:
¡Hola! Gracias por la carta, es muy conmovedora. Una pena no haberla leído antes. Te lo merecías. Un abrazo muy grande.
-Ay, la han leído.
-Eh, Blanca, mira este tweet de Zayn.
Miramos a la pantalla, en la que se ve:
"Hoy conocimos a una gran Directioner, gracias por "Fan Love". Gracias por tu discurso. Esperamos verte pronto".
Y estoy mencionada. Ahora Twitter se revolucionará. Y no tarda en empezar, lo primero que veo es que mi número de seguidores aumenta a una velocidad incalculable; todas las Directioners me estarán siguiendo ahora. Y luego otro hastag que me llama la atención: #nowDirectionersandWithersaresisters, y #Ouridolsmet
Contesto a un los tweets que más me llaman la atención, y luego les pongo un tweet a cada uno de mis ídolos.
Me despido finalmente de las chicas, y Meli y yo hablamos un rato antes de dormirnos.
Cuando acabo de cerrar los ojos, el tono del móvil me despierta. Tengo un Whatsapp, que dice:
"Hey, soy Harry, buenas noches. Gracias por la carta, Nos vemos."
Le contesto con algo un poco largo, y me duermo, más feliz que nunca. Esa noche sueño con ellos, con un perfecto día con ellos, y con mis amigas, y en mi sueño, también canto a su lado sobre un gran escenario, rodeada de mis hermanas, las Directioners, y mis fans.
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¡Hola! Espero que os esté gustando esta novela. Las demás están un poco abandonadas porque mis amigas insisten en que siga esta xD Gracias por leer, y espero ver comentarios a partir de ahora!:)Besos, os quieroo! Además, podéis seguirme en twitter: @1D_Best_Idols si me pedis que os avise cuando suba capitulo lo hare!
Blanca xx






viernes, 9 de agosto de 2013

Capítulo 11

Narra Blanca

Oigo el ruido de un motor, siento frío, la respiración me resulta pesada, como si los conductos estuvieran taponados. Sí, estoy en una cama, puedo notar las finas sábanas, la manta que me cubre. Abro los ojos y veo tubos, me asusto. Inyectan algo en mi cuerpo y llevo una incómoda mascarilla, por lo que supongo que estoy en un hospital. Pero, ¿y el motor? 
Alguien se me acerca. Es Meli.
-Uf-suspira-. Menos mal que estás bien.
Parpadeo, sin entender.
-¿No te acuerdas? ¿El humo?
Entonces comprendo. Estaba en una discoteca con mi amiga, intentamos salir cuando vimos humo y...
-¿Qué pasó?-pregunto.
-Te desplomaste, intenté sacarte, pero la multitud me arrastró. Llamé a los bomberos, que te rescataron. Temíamos que no despertaras.
Ladeo la cabeza. Por eso me cuesta respirar. Entonces me quedo tiesa, con una duda en mente que me asusta.
-¿Podré seguir cantando?-susurro.
-¡Claro!-la respuesta, animada y alegre, me da fuerzas- Estamos en el avión de camino a Dublín.
¿Dublín? ¿Y el segundo show de Madrid? 
Meli me lee la mente, porque dice:
-El espectáculo de Madrid se canceló. Por tu estado. Lo siento.
Me muerdo el labio, decepcionada. ¿No les van a compensar?
-Yo lo siento por los fans-murmuro. Es injusto.
-Pero no es tu culpa. No puedes hacer nada.
-Lo sé, eso es lo que más rabia me da.
Esta vez es ella la que se calla.
-Estoy ya bien, no quiero seguir en cama.
Asiente, y me ofrece una mano. Vamos a la estancia principal, donde hay bebidas, y me tomo una infusión helada.

Salgo del avión, y los gritos me envuelven. Aquí estoy, en Dublín. Firmo tanto como me dejan, saludo y reparto besos, que la gente intenta atrapar. Pero mi mente está ausente, pensando en por qué no voy a conocer a One Direction.
Subimos en el coche blanco que nos recoge, y llegamos al hotel en quince minutos. En las puertas hay más fans, a los que también atiendo. Cuando llego a mi habitación en la quinta planta, me desplomo en la cama, y abro el Twitter, donde tengo nuevamente mil tweets. Decido leer y contestar los quince primeros. Todos son parecidos. Como <<Gracias por hacerme soñar>> o <<Eres increíble>> o <<Tu voz mata>>. Intento contestar de maneras diferentes. Luego llega un tweet curioso:
<<Te conocí, y tú conocerás a tus ídolos. Solo confía en las palomas, dan suerte>>. Parpadeo, ¿palomas?
Riendo, salgo de la página. Me pongo los cascos y me quedo dormida, sin darme cuenta casi.
-¡Blanca!
Frunzo el ceño, y veo a Meli, que me sacude.
-!Tienes que prepararte para el show!
Reacciono, levantándome de un salto. Me ducho rápido y me peino, luego bajo a que terminen de arreglarme.
En un momento dado, me vestiré de los colores del país.
El concierto transcurre casi como el de Madrid, pero aquí hablo inglés, además de un poco de castellano, lo que le gusta al público. Hacen una ola, que me sorprende, mientras los focos crean la bandera de Irlanda en el publico.
Doy las gracias y me sumo en la oscuridad, mientras los gritos se apagan.

Hoy no hay nada de celebraciones, partimos hacia Londres en seguida, donde permaneceremos casi una semana. Allí veré a mis otras amigas, y les presentaré a Lucía. Meli la conoce del otro día, y se llevan bien.
El avión aterriza a las tres de la madrugada, pero no me libro del comité de bienvenida de los fanáticos.  Hablo con alguno, y luego nos trasladamos al hotel. Comparto habitación con Melissa, pero no me importa en absoluto.
Clara, María y Noe van a una residencia de estudiantes, que resulta estar casi al lado.
Llego al cuarto, que está fresco por el aire acondicionado. Está dividido en dos por un muro, pero no hay puerta, sólo un hueco. Me echo sobre la mullida cama blanca y morada y dejo mis gafas de sol y el bolso en la mesita de noche, sobre la que hay una lámpara lila. Meli va a su parte del cuarto, y yo decido ducharme. El baño es amplio, de los mismos colores que todo lo demás. La bañera cuenta con cinco chorros para usarla a modo jacuzzi. Hay dos lavabos, y varias perchas con toallas y albornoces. El váter está en un baño más pequeño, contiguo al grande. Me quito la ropa y dejo mi albornoz a mano.
El agua fresca recorre mi espalda y me hace cosquillas, es agradable. El jabón huele a vainilla. Me lavo también el pelo, a pesar de la hora. No me apetece salir, pero me obligo. Me pongo mi pijama de tirantes verde y me meto en la cama. Creo que huele a lavanda. Esa noche sueño que estoy en un prado de esas flores moradas, rodeada de mis ídolos. One Direction...

Melissa me despierta.
-Hay que ver la ciudad-dice, sacándome de mi precioso sueño.
Por un segundo creo que sigo en el prado, pero luego caigo en que sólo es la habitación del hotel. Son las diez de la mañana. Nos vestimos y vamos a recepción. Allí me encuentro con mis otras amigas.
-¡Sorpresa! -gritan, entre risas.
Claro, me vigilan. Pero nos dejan cierta intimidad, lo que agradezco. Miramos escaparates antes de ir al London Eye. En la cola unos fans se acercan, pidiendo autógrafos. Les dejo satisfechos y subimos. Hay una vista increíble. Hacemos muchas fotos, y le mando un par a Teo, que está en Madrid.
Tomamos unos refrescos bajo el Big Ben, hasta que es la hora de comer. Comemos pizza en el hotel, y luego les digo que tienen que irse; tengo que preparar cosas para esta noche.
Salgo al escenario del O2 Arena, entre gritos y saludo, enloqueciendo al público, que alza la voz. Hago lo rutinario, pero antes de cantar "Fan Love", inicio un discurso...
-Hola Londres-digo, en inglés-. ¿Todo bien?
-De maravilla-ruge el público.
-Bien, ahora, querría decir un par de palabras a One Direction.
Murmullos de asombro y expectación.  Aunque distingo chillidos excitados.  Hay dos posibilidades: Son Directioners o saben que yo lo soy, a pesar de mis intentos de esconderlo.
-Esta canción, "Fan Love", es para ellos. La escribí con catorce años, durante un viaje, es lo que sentía... y siento-añado, bajando la voz. Suena raro. Miro de nuevo a mis amigas, en primera fila, y veo que lloran.
Me han dado ganas de dar el mejor concierto de todos, las siento entre el público, aunque no las mire. Ellas me miran fijamente, y Clara asiente. Sigo.
-Quiero darles las gracias, porque esto se lo debo. Me enseñaron a ver el mundo de otra forma, me enseñaron la magia de la música, me aclararon qué quería ser. Entonces supe, por ellos, que quería cantar sobre un escenario, cantar para ellos y para los fans. Y gracias a que me demostraron que los sueños se cumplen estoy ahora aquí. 
Hago una pausa, y hay un silencio conmovido. La gente llora y me mira, emocionada.
-Pero no son los únicos a los que tengo que agradecer esto. Tras llegar a los escenarios, necesitaba y necesito, apoyo, algo que me diga que a alguien le gusta lo que hago, que sirvo para esto, que puedo superar mi timidez. Y para eso estáis vosotros, mis maravillosos fans, y mis amigas, que me apoyan siempre en todo. Vuestros gritos y sus abrazos me dan fuerza, junto a las voces de mis ídolos. One Direction.
Gracias a Harry, Louis, Niall , Liam y Zayn. Gracias a Melissa, Clara, María y Noelia. A mis productores y a George. Y a esta enorme y fantástica familia.
Las luces se apagan, mientras veo las pancartas brillando. Dos simples palabras las adornan:
WHITE FAMILY
Sí, curiosamente, mi apellido es White. Irónico. Pero mi padre tiene antepasados ingleses. 
-¡WHITERS!-grito, en un acto que me sale del corazón. 
La plataforma me traga, y cierro los ojos.
Cuando los abro, mi amigas me abrazan.
¿Cómo han llegado tan rápido?
-Ay, me he emocionado-dice María, con lágrimas en los ojos.
-¿Cómo has conseguido decir todo eso?-pregunta Meli, con emoción contenida.
Me encojo de hombros, me salió sólo.
-En serio, gracias a ti.
-Noe, no me tenéis que agradecer nada-replico.
Me lanza una mirada asesina. Nos echamos a reír.
Entonces entra George.
-Tenéis vista . Os esperan en la salita.
¿Visita? No estaba nada previsto. Con el corazón latiendo a mil por hora y mis amigas, igual de nerviosas, a mi alrededor, sigo a George hasta el cuarto.
No hay nadie, así que nos sentamos a esperar, tomando maíz tostado y refrescos, y hablando.
Pasan diez minutos, y creo ya que es madre. Siempre se retrasa. La puerta se abre...



jueves, 8 de agosto de 2013

Capítulo 9

Narra Blanca
-No-respondo, abatida de pronto. Casi puedo ver la cara de Clara, sus ojos llorosos, sus piernas flaqueando. Yo misma me sentí fatal ante la respuesta de mi manager.
-Pero...
-Lo sé... No habrá sido posible... Lo siento.
Parece recuperarse un poco, porque dice:
-No. Yo lo siento por ti. Eres la que se lo merece.
No sé qué más decir, por lo que me despido y cuelgo.
La reacción de Noe ante la noticia es cabrearse. María protesta y se lamenta y Meli dice que es injusto. Teo lo siente por mí.
El resto de los días hasta el concierto los paso prácticamente practicando con Lucía, con la que cada vez me llevo mejor. Se la presento a Teo, pero las demás tienen que organizar todo en la Universidad, así que habrá que esperar a su turno.
La mañana del show en Madrid me levanto temprano, me preparo un capuccino para despejarme y me visto.
Luego me recogen para hacer en el estudio los últimos preparativos antes de ir al estadio. Mi coche, en el que voy con Lucía, atraviesa la verja gris del Vistalegre, y nos bajamos. Nos responde un griterío de los fans, vigilados y sin forma de llegar hasta mí. Siento una punzada de rebeldía, y me apetecería burlar a los guardias e ir con mis seguidores. Pero no lo hago, sólo levanto la mano y saludo, sonriente. Eso basta para despertar la locura. Antes de desaparecer por la puerta de los camerinos, grito un <<Gracias>>.
Lucía está alucinada, y se preocupa por que les moleste su presencia, pero le aseguro que la querrán.
Mi estilista, Carla, me recibe, contenta. Me muestra los atuendos que voy a usar y luego revisa mis uñas, pintadas de verde y asiente.
-No me vas a prohibir salir a saludar, ¿verdad?-le digo a George.
Bufa, pero me da permiso. Le hago un gesto a Lucía para que me siga. Salgo al aire libre, y de pronto siento ganas de invitar a todos esos fans a un refresco, como a las de la piscina. Pero no puedo. Lanzan cosas, como pancartas, pero los guardias las apartan. Una consigue colarse en el recinto, cuando estoy cantando una de mis canciones, lo hago para que todos me puedan oír, y no sólo los que entren en el estadio. En un acto reflejo, esquivo a un guardia despistado, y la recojo.
Me la intentar quitar, cuando aparece George.
-Venga, es un cartón. Dejadlo.
Le doy las gracias con la mirada, y entonces me llaman para que entre.
Es Clara, que viene con María, a verme antes de salir al escenario.
-Wow, cómo gritan los de fuera-dice María, fingiendo sentir dolor en los oídos.
-La quieren mucho.
-Bah, hay fans que gritan más-replico, restando importancia al hecho.
-Ya, ya...
Pongo los ojos en blanco, y les enseño la pancarta. Parece que pensaron en que yo la leyera, porque hay toda una carta en la cara de atrás:
"Para NUESTRA ídola:
Muchas gracias por alegrarnos cada día con tu voz y tus canciones tan increíbles. Hemos llorado y reído por tí. Nos haces ver el mundo de otra forma. Esperamos abrazarte algún día. No olvides sonreír, mejor si es al lado de alguien que te haga feliz de verdad. Sigue así, estamos muy orgullosas de tí. Te queremos:Ana, Carmen y Alicia".
-Uy, tienes dueña-se ríe María.
-¿Qué?
-Eres suya-pone énfasis en la palabra.
-Bueno, pues no conozco a mis dueñas. Qué pena.
-PERRITA.
-Típica carta de fans-opina Clara.
-¿Sabéis? Es curioso, algunas fans no quieren que tenga pareja, aunque sean chicas. Clara se parte de la risa.
-Debe ser raro tener un ídolo chica.
-Es verdad, nunca lo había pensado. Parece lógico enamorarte de tu ídolo-asiente María-. Pero si tu caso es inadecuado... la verdad no sé cómo se siente.
A Clara le da otro ataque, cuando Carla entra, diciendo que se tienen que ir. Me desean suerte mil veces, y me aseguran que estaré genial, y luego se van.
Me peinan y me hacen la raya, sin que se note mucho. Me pongo mi primer conjunto para el show
y me preparo para salir, cantando "Lost Times", canción que da título al álbum.
La plataforma se eleva, y siento ese familiar cosquilleo en todo el cuerpo, que me produce la emoción. Me ajusto la cinta del pelo, y alzo la cabeza, para ver las luces que lleva la gente. Sonrío, alzo la mano en la que no llevo el micrófono, y exclamo:
-¡Hola Madrid! ¿Listos todos?
Creo distinguir un <<Sí>> en el rugido de la multitud. Vuelvo a sonreír, y empiezo la canción.
Those green eyes and those smile and those vocalize form...